domingo, 22 de julio de 2012

Publicidad sin pensar como Publicista



Es cierto que cuando se está en la academia explorando ese mundo tan apasionante como lo es el de la publicidad  donde se respira, se siente y se vive en pro de esta, es fácil caer en la tentación de llegar a pensar todo el tiempo como publicista.  
Televisión, radio, revista,  atl, btl, online, offline, son elementos que se interiorizan  haciendo parte del publicista y se encuentran inmersos  en sus conversaciones, actitudes y  pensamientos; la publicidad se transforma en su diario vivir, en su entorno absoluto.
Y no es que esté mal llegar a tal punto, pues la  publicidad constantemente nos sorprende y nos enamora convenciéndonos con  novedosos argumentos para no querer salir ni un instante de ella.
Pero todo esto también genera un problema  en los  jóvenes creativos; se acostumbran a pensar como publicistas, cambian su visión de personas por consumidores, alimentando de esta forma una posición un poco errónea la cual afecta su juicio y criterio al momento de generar ideas,  pues están creando mensajes y contenidos para  "el consumidor" no para Laura, Juan, Alberto, Paola, Chucho etc. Personas  que viven, piensan, sienten y se comportan completamente diferente a los cuales los cautiva mas una experiencia una emoción, el sentirse participes en la comunicación  dejando obsoletos aquellos mensajes publicitarios que lo único  que buscan es convencer "vender".
Estas son algunas ideas que aunque se realizaron con un fin publicitario rompieron de una u otra forma el concepto de consumidor generando ya sea interacción o un involucramiento de las personas con  las marcas.



"Anunciar no es una ciencia, es un arte"  Bill Bernbach